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martes, 21 de abril de 2009

Diez





-Si, soy yo.

-Necesitamos que nos acompañe, por favor.


...


-Alo? Melisa?, ay for favor ven a verme, no... pero... no po!, estoy en la penintenciaría, aquíde Provi, avisale a la Scarlett por favor.


Samanta se encontraba en una habitación, con vidrios polarisados, pero ella era la que no veía nada, una tal Gonzáles y un tal Antonio estaban con ella.

Una mesa, y en ella, una carpeta con un montón de informes, y cosas por el estilo.


-Salió usted de Santiago en estos últimos tres meses ?- preguntó el hombre.

-No!, no he tenido tiempo para salir le estoy diciendo.- respondía Samanta con mucha angustia y ganas de llorar.

-No me mienta mierda! - dijo el hombre

-Entonces que significa esto? - agregó la mujer

Se abre la puerta de la habitación.

-Gonzáles, LoPrado, salgan, la han venido a ver, talvez ellas le sacan algo que sea verdad- dijeron y se fueron ambos policías.

Samanta miró hacia afuera y vió a Melisa y Scarlett entregando sus documentos.

Al momento en que ambas entraron rompió a llorar. Estaba asustada, espantada, la iban a encarcelar por algo que ella no había echo; ambas esperaron a que dejara de llorar, y comenzaron a hablar.


-Que pasó?-dijo Scarlett una vez que Samanta se calmó.

-Es que...

-Es que?- agregó Melisa.

-Es que ese asqueroso de Raúl, el día que me quitó el auto, lo usó para trasladar crack que venía desde Ecuador hacia Valparaíso, y el se encargó de traerlo desde Valparaíso hacia acá.


Ambas quedaron sin aliento, no podían creer el descaro de Raúl.


-Entonces, éstos policías me acusan a mi, por ser la dueña legal del auto, y no me creen que el auto no lo manejaba yo, que yo no tengo nada que ver con ésto.-agregó.


-Es que te juro que voy a matar a ese conchetumare' cuando lo vea.- dijo Melisa.

-Epa!, calma, hay algo que nos puede servir de todo ésto, Samanta, tu sabes donde vive ese maricón, vamos a buscarlo. Él es el mayor culpable en todo ésto.


...


Samanta iba en un auto, negro completo, y guiando a Gonzáles y a LoPrado hacia el departamento de Raúl. En el momento en que llegaron, no había nadie, aunque seguía todo igual de desordenado.

E inércicamente Samanta comenzó a registrar el lugar.

Cuando abrió la puerta del baño, cayó al suelo, un desmayo había ganado las fuerzas de su cuerpo. Y es que ver a Raúl colgado de una cuerda, le marcó para siempre su corazón y su alma se rompió.


....


Cuando despertó, estaba en su apartamento, con Melisa y Scarlett, aunque no se dieron cuenta de que había despertado.

No lloraba, pero tampoco sonreía, no sentía su cuerpo, se sentía como un fantasma.

Fue a su baño, se miró... estaba blanca, con una ojeras enormes, y negras, como si la hubieran maquillado para una pelicula de terror.

Habló con Melisa y Scarlett.


-Los ratis dijeron que no vas a ir presa, que se había comprobado que tu no manejaste el auto, pero te lo van a confiscar, aunque te van a devolver un poco de dinero. Y durante 6 meses, tu casa va a estar bajo vigilancia, es decir que se van a implantar cámaras, en algunos sectores, para verificar que no haya nada malo en todo esto. - Explicó Scarlett.

-Se van en la noche...- Agregó Melisa.

-Gracias por todo chiquillas, pero de verdad que ahora prefiero estar sola. Las amo, cuidense.

-Si es lo que tu quieres.- dijó Melisa.

-Entonces nos vamos.- agregó Scarlett.


Samanta se encerró en su pieza, no podía llorar, no tenía lágrimas, se sentía vacía, llena, fría, caliente, volando, cayendo...


Tomo una hoja y dibujó el vestido más hermoso jamás dibujado.


"Para Loretta, por darme tantas fuerzas, por amarme, como yo te amé a tí....

Para Melisa y Scarlett, por ser las mejores personas que conocí jamás.

Para Esmeralda, por ser mi madre.

y

Para Raúl, por darme un amor que nadie nunca logrará conocer, por darme a entender, que cada amor es distinto...."


Subió a la terraza y prendió su pucho nocturno, sabía que no tenía más esperanzas de nada.
Abajo se escuchaban las sirenas de policías y de la PDI, pero ella no entendía nada, tenía en su mente a Amy Winehouse, "Back to Black" dijo, y saltó.


Mientras caía, volvía a sus inicios, volvía su primer día en la escuela, volvía a su primer amor, volvía a su primer beso, volvía a su primera vez haciendo el amor, volvía a Raúl, a Loretta, Esmeralda, Melisa y Scarlett, volvía a la oscuridad...




Para mis amigos y amigas

que esta historia siempre

los haga recordarme...

lunes, 20 de abril de 2009

Nueve

-He left no time to regret [...]
We only say goodbye with words
I died a hundred times
You go back to that, and I'll go Back to Black...

Cantaba Samanta en su oficina, mientras las lagrimas caían y caían de sus ojos, se sentía mal, destruida, como si la mitad de su alma hubiera sido arrancada, como si ya no hubieran más razones para vivir, ama a esa persona, pero el hecho de que odia lo que le hizo lo duele, como si una estaca estuviera enterrada en su corazon, y no quisiera salir. Necesitaba algo... café, no no tenía sueño, talvez agua... si el agua le daría un pequeño aliento.

-Ya poh mi niña deje de llorar, no veí que me parte el alma verla así- le decía Loretta.

Samanta le regalo una pequeña sonrisa, pero cuando volvió a entrar a su oficina, comenzó a llorar otra vez.

-Y si éste es el fin, Melisa? si me muero de pena?
-Ya cállate ridícula, nadie se ha muerto de pena nunca, ya ahora tomate esa agüita que está calentita.
-No quiero nada caliente, quiero helado.
-Como vay a tomar helado con este frío. Ya tomate eso, o te lo encajo por el poto.

Ambas rieron.

-Viste que una te saqué una sonrisa siquiera? Ya! ahora, te vay a sacar esas lagrimas, y me vay acompañar al mall, que vi unos zapatos, que, osea!, te morí, exquisitos, y tengo plata, así que tienen que ser míos.

Samanta secó sus lágrimas, y partieron al Florida Center, almorzaron, y luego volvieron a la agencia.
Habían muchos diseños incompletos, y eso, para Samanta, en cierto modo era mejor, se despejaba un poco del mundo dibujando vestidos.

Desde cabra chica que soñó con ser diseñadora, y siempre andaba dibujando vestidos en las puntas de las hojas de sus cuadernos; tres años concecutivos con promedio siete en artes, lo que le ayudó demasiado para entrar a estudiar lo que quería estudiar.

Siete y media, y de vuelta a su casa, Melisa dijo que la acompañaría, para que no se sientiese sola, para llorar con ella, para consolarla, para acompañarla.

...

Samanta ya está casi recuperada del incidente, no se siente mal, y los últimos dos meses ablandaron la situación, conoció a gente nueva, amigas nuevas, la nueva, Scarlett, era muy símpatica, y tenían mucha cosas en común, como su gusto por la música de Amy Winehouse, y Duffy. El amor que le tenían al cantante de Coldplay, y el gusto incondicional de cabras chicas, por uno de los Jonas Brothers.
Sin embargo, Melisa siempre estuvo primero. Después de todo, fue ella la que la ayudó a salir de todo ésto.

Loretta le dijo que se tomara el resto del día libre, así que aprovechó de salir de compras, y a comer afuera.

Ya en su departamento viendo "Friends", tocan su puerta. Son dos oficiales de la PDI...

-Es usted la señora
-Señorita!- interumpe.
-Señorita, Samanta Rodrígues ?

domingo, 19 de abril de 2009

Ocho


-Pa' que me preguntai eso, no se supone que ya estamos pololiando?

-Yo no te he preguntado, y tu tampoco a mi. Como compruebo que nuestra relación es cierta ?- Dijo Raúl bastante serio.

-En todo caso, bueno pero igual es inútil tu pregunta porque ya sabí' que te voy a contestar.-

-No, no sé, porque después de las cagás que me mande, me podí contestar cualquier cosa.

-Obvio que si po' Raúl, si te amo con todo el corazon, eres mio, y de nadie mas desde ahora en adelante.


Se besaron y caminaron hasta que oscureció.


Luego de irse del mall, decidieron salir a bailar un poco, fueron a un club que Raúl conocía. Era bastante retirado, y escondido, como si algo que pasaba en ese club no debería pasar.


-Aquí es, lista?

-Dale, vamos.


Al momento de entrar Samanta sintió como una patada en la güata, el olor era repugnante, se veía gente votada en el suelo, y aunque la música era genial, sentía solo ruidos, horribles y desagradables.


-Pa' onde chucha me trajiste Raúl?!-

-Ahora que estamos pololiando es momento de que tu conozcas mi vida Samanta.


Samanta, incómoda, acepto. Raúl le presentó amigos, y de la nada, un trago llegó a su mano, estaba tan sedienta que lo probó sin darse cuenta de la pastilla que éste contenía en el fondo.


....


-Qué hora es?, Raúl ?, olle, Raúl?


Estaba sola en su departamento, aunque se había quedado la chaqueta de Raúl. No recordaba nada, absolutamente nada de lo que había pasado la noche anterior, excepto de que probó ese trago.

Eran las tres y media, pero no tenía hambre. Se miró en el espejo, y hasta ella misma se desconocía, estaba horrible, con los ojos rojos, y unas ojeras enormes.

Llamó a Raúl a su celular, pero Raúl no contesto. Así que se vistió y bajo para ir a verlo a su departamento. Buscó las llaves de su Maruti... las llaves...

Bajó y vió que su Maruti tampoco estaba en el estacionamiento, desesperada subió y llamó a Melisa, y le contó todo.


-Pero no te preocupes, Raúl tiene que haberselo llevado.

-Ojalá Melisa, ojalá, ese auto me costó los 2 años de trabajo que tengo.

-Ya oh!, no te preocupes más, yo te voy a ver para que almorzemos juntas, llevo un poco de comida china que compré anoche.


Mientras tanto ordenaba, el celular suena... un mensaje:

"prdon x djart sola, yo m llvé l auto, t voy a vr n 5"


Y exactamente en 5 minutos llegó Raúl. Estaba como lo había visto la otra vez.


-Qúe chucha pasó anoche?

-Fuimos a un club.

-Me drogaste?

-Tu te tomaste el trago.

-Por qué me llevaste ahí?

-Porque aceptaste ser mi polola, porque me tienes que conocer, para que conozcas como vivo yo.

-Dijistes que cambiarías.

-Yo no dije eso, tu dijistes que me ayudarías y yo te dije que no. Y tu insististes, pero yo no respondí.

-Pásame las llaves de mi auto, y sal cagando de mi casa.

-Samanta pero...

-Ándate, asqueroso, te odio, ándate!


Raúl entregó las llaves, y se marchó.


Samanta se tiró en su cama, lloró todo el día. Cuando llegó Melisa, no hizo más que llorar, mientras le contaba todo lo ocurrido...

sábado, 18 de abril de 2009

Siete


...Raúl estaba horrible, con una cara de cansancio horrible, más flaco, como si no hubiera comido en días, y la pupila muy dilatada, a punto de desmayarse.

-Que te pasó?!- Gritó Samanta desesperada al verlo de esa manera- Voy a llamar a una ambulancia.

-No!, yo me puedo cuidar sólo, no te preocupes.

-Pero Raúl, mira como estay', parecí zombie, que te pasó porque estay así.

-No por nada.

-Dime!-Gritaba Samanta.

-No me pasó nada mierda!- dijo Raúl.


Samanta lo miró decepcionada, triste, avergonzada, arrepentida.


-Porqué me tratai así... aaa... era por eso cierto, no me querí y me usaste para pasar el rato, era eso cierto, me hayaste rica, y te aprovechaste de mi.- dijo Samanta llorando.

-No Samanta, es sólo qué...

-Solo qúe?!

-Es que es muy díficil contarte ésto.

-Osea que no confias en mi, Raúl yo te amo, y te voy a apoyar en todo. Dime que te pasó.

...

Hubo un silencio enorme, como si todo Santiago estuviera esperando la respuesta de Raúl.


-Samanta, soy adicto, y ese es mi problema, me drogo, con crack que llega de Bolivia y Perú, y todas estas noches me ha pasado lo mismo, por eso no he ido a la agencia, y estas últimas dos semanas, tuve que salir a Perú, porque una carga no había llegado.


Estaba perpleja, no sabía que decir, suspiraba como para decir algo, y luego botaba el aire, porque se arrepentía...

Prendió su pucho, y se relajó.


-Por qué lo haces?

-Por que soy güeon, porque no puedo controlarme, por que necesito ayuda.

-Te voy a ayudar, pero ten en cuenta que para todo esto voy a necesitar tu cooperación.

-No te pido que me ayudes, vas a sufrir demasiado con alguien como yo a tu lado.

-Te voy a ayudar, por que te amo.



Al otro día, Raúl volvió a la agencia, estaba despedido, pero simplemente fué para pedir disculpas a Loretta, y a todos en general.

En la tarde salieron, era día viernes, así que tenían la noche libre para salir donde quisieran, sin embargo, fueron al departamento de Raúl.

Estaba desordenadísimo, todo desparramado, pero a pesar de eso, se sentía un ambiente de paz, y Samanta disfrutó su estadía.

Cenaron, vieron una película de terror, conversaron, y durmieron juntos.


Al otro día, Samanta fue a su departamento, quedaron de verse al almuerzo y salir en la noche. A penas llegó Samanta a su departamento, llamó a Melisa, y le contó la excelente noche que había pasado.


-Que envidia güeona, y una, viendo películas de princesas y cuentos de hada toda la noche en el Disney Channel.

-Yo anoche tuve mi cuento de hadas.

-Quiere decir que pasó algo más?- perguntó exhaltada Melisa.

-Talvez si, talvez no.

Gritaron ambas por el teléfono, como dos cabras chicas, hablaron y rieron hasta que dieron las 4 de la tarde.


Samanta se juntó con Raúl en Florida Center, almorzaron en el Doggi's y después tomaron un helado en el Bravissimo.
Cuando eran como las 6 de la tarde, Raúl pregunta:


-Samanta, do you want to date with me?

viernes, 17 de abril de 2009

Seis

...Raúl no estaba. "Seguramente siempre es impuntual", pensó, pero durante todo el día, no lo vió, no llegó, no fue a la agencia.
-Segundo día de trabajo y falta, que desubicao', va a tener que hacer mucho mérito por esto- dijo Loretta enojadísima.

Samanta, volvió a su casa, se estaba metiendo a la ducha, y recibió una llamada.

-Ven abajo, princesita.

Bajó lo más rápido que pudo por las escaleras y solo con una bata, totalmente desnuda, pero que importaba, necesitaba ver a Raúl.
Abajo estaba él, pero con una cara increíble de cansancio y con los ojos totalmente rojos.

-Qué te pasó?
-Nada, es que...- dijó con tono bastante inseguro- anoche no dormí y dormí todo el día, por eso no fui, y ahora recién vengo despertando.
-Menos mal, me preocupaste tontito, me asusté por que no llegabas. Te eché de menos.
-Yo igual.
-Mira, si querí que salgamos, si, pero deja ir a vestirme siquiera.
-No, no te preocupes, no es que no quiera que salgamos, pero tengo mucho sueño y quiero seguir durmiendo, mañana sin falta voy.
-Mmm... Ya bueno, pero anda, porque la Loretta se anduvo enojando porque faltaste.

Se depidieron y Samanta subió.

Al otro día, lo mismo de siempre, el Maruti por Providencia y a la agencia. Pero Raúl de nuevo no apareció.
Samanta no sabía si enojarse, o preocuparse. Prefirió no pensar en ello, tenía mucho trabajo.

En la noche, espero el llamado, pero no llegó, se fumó su pucho nocturno, y se durmió.

.-

-Dos semanas pasaron ya, y ningún rastro de Raúl, estoy muerta de preocupación Melisa, no se que hacer, ni el celular tengo poh!, ni la dirección...
-Tu eri' la güeona poh!, conocí a un mino y no le pedí el celular siquiera.-respondió Melisa, bromeando claro. Acostumbraban tratarse así.

Samanta conoció a Melisa en la universidad, Melisa estudiaba traducción, y Samanta vestuario diseño de modas, desde ahí que son buenas amigas; típicas jóvenes que salen en las noches de los viernes a clubes y discothéques, a "cotizar" como le llaman ellas. Y si no, se quedaban en el departamento de alguna y veían películas y copuchaban toda la noche.

Samanta volvía a casa, cuando recibió un mensaje en el celular. "T spero n la trraza". "De mi edificio será poh", pensó, y exactamente eso hizo. Subió y ahí estaba él. Aunque...

jueves, 16 de abril de 2009

Cinco


Samanta quedó perpleja, con su pucho en la boca, y mirándolo directamente a los ojos, no sabía que decir, se mordió los labios y botó el humo.

-Por qué?- respondió.

-Crees en el amor a primera vista?

-Osea, es que igual, cuando era cabra chica, creía, porque tenía sueños, con cuentos de hadas, y Happily Ever After, y güebás, pero cuando uno crece, se da cuenta que el mundo es todo lo contrario, Nothing last forever, y es díficil siquiera mantener una relación estable, aunque...

-Aunque?

-Aunque, parece que ahora pienso que realmente todo eso es realidad, y si existen los cuentos de hadas, con el "vivieron para siempre y por siempre jamás", porque...

-Por qué?

-Es que me enamoré de ti poh Raúl, ok, te soy sincera, te amo, te encuentro demasiado tierno, lindo, atractivo, eres mi hombre ideal, eres...


De pronto todo se silencio con un beso.


-...mi príncipe azul...


Samanta sentía que alguien tenía que agarrarla al piso, por que si no, saldría flotando, se sentía en las nubes, pero al mismo tiempo al centro de la tierra, se sentía en el desierto con calor, pero al mismo tiempo en el polo norte, con frio, su corazón palpitaba tan fuerte y tan despacioque sentía que saldría del pecho y moriría, pero de sufriendo, moriría de amor.


-Yo nunca creí en el amor a primera vista, pero cuando te conocí, sentí algo tan fuerte, siempre pensé que el amor eran cosas de cabros chicos, que solo importaba la plata para triunfar, y por eso te agradezco, por sacarme de ese materializta mundo; contigo, Samanta, volví a nacer, toqué las estrellas y las galaxias más lejanas, contigo conocí el amor.


Se despidieron con un pequeño beso.


Samanta subió a su habitación, no durmió en toda la noche.



Seis y media, levantarse, bañarse, plancharse su crespo pelo, perfumarse, encender su Maruti y ir a la agencia; y a pesar de que la rutina continúa, estaba ansiosísima por llegar a la agencia, para verlo, para ver a Raúl de nuevo. Pero...

miércoles, 15 de abril de 2009

Cuatro


...Raúl, mirandola fijamente con esa mirada que la volvía loca, ahora estaban solos, y podía hacer lo que quisiera con él. "nunca tan lansada, no Samanta, el piensa que eres una dama, así que comportate como tal" pensó.
-Y tú, como supiste que yo vivía aquí?- preguntó.
-Un pajarito me conto.
-Apuesto a que ese pajarito se llama Melisa Baldevenito, y ahora mismo debe estar llamando a media agencia por que sabe que estamos los dos juntos en mi departamento.
-No estamos en tu departamento, estamos afuera.
-Pero estamos como a 5 metros de mi departamento, así que estamos en mi departamento, vas a pasar o no ?
-Preferiría que fuéramos a caminar, Providencia es grande y hermosa, disfrutemos de la noche.
-Ya, pero déjame guardar mis cosas por lo menos.

Samanta subió, se perfumó un poco, se lavó los dientes y bajó.
Durante todo el viaje no dijeron ni una sola palabra, no era necesario, se comunicaban algo así, como telepáticamente, hablaban sin tener que decir ni una sola palabra. Samanta no podía dejar de sonreir, quería abrazarlo, así que se sentó, y se acercó a él.

-Eres linda Samanta- dijo Raúl con mucho cariño y su voz profunda.
-Gracias, tu también eres muy lindo.

Y así, abrazados en una plaza estuvieron hasta las 11 y media de la noche. Al otro día había trabajo, así que Samanta prefirió ir a dormir un poco.
Camino a su casa tampoco dijeron nada, pero Samanta no podía parar de mirarlo, sabía el camino al frente, así que no pasó nada vergonzoso, al contrario, con él, todo parecía ser perfecto, todo el mundo, todo lo tóxico de Santiago parecía esfumarse, y ella sentía que respiraba un aire tan puro, como el primer respiro que dió en su vida.

Samanta nació un 28 de mayo de 1984, sus padres nunca se preocuparon por ella, la madre era una alcohólica buena para nada, y su padre, un mujeriego que ni siquiera estaba casado con su madre, la que si se importaba por ella, era su media-hermana mayor, Esmeralda, le pusieron así por el verde de sus ojos. Samanta amaba a su hermana, que fue, de alguna manera, su verdadera madre, que la crió, le enseñó, la alimentó. Aunque Samanta solo tuvo a su hermana hasta los 15 años, ya que cuando tenía 14, a Esmeralda le detectaron un cáncer de mama, que no tenía vuelta atrás...
De alguna manera, Raúl le recordaba a Esmeralda, por la manera en que lo amaba.


Cuando llegaron a su departamento, estuvieron casi 15 minutos, mirándose directamente a los ojos, analizandose.
Y de pronto Raúl preguntó:
-Crees en el amor a primera vista?

lunes, 13 de abril de 2009

Tres


...Loretta vuelve taconeando muy fuertes sus zapatos.

-Que raro, Melisa no estaba en la recepción.

-Uy!, entonces me confundí- respondió Samanta para arreglar la mentira.

Loretta sonrió.

-Bueno Raúl, como te dije, vuelves a venir así de negro, y te juro que te decapito. No I'm just kidding, pero si me voy a enojar. Ya oh!, me voy que tengo que mandarle los diseños a Vancouver a las dos en punto. Y tu Samanta, anda a trabajar!- Se va.

Y de nuevo estaba ahí, los dos juntos, solos, Samanta solo quería besarlo, pero no se podía ahí, si había peor "centro de madres" era esa agencia, tarde o temprano, todo se sabía y todos sabían.

Samanta sonrío y se fue a su oficina, con una sensación extraña en su estómago, no salió de ahí hasta que tuvo que irse, y trato de irse de las últimas, para no toparse con Raúl, porque no sabía si podía resistir la tentación de besarlo, de tocarlo, de hacerlo suyo.


Siete y media de la tarde, Samanta se para de su oficina, ya no queda nadie en la agencia, toma sus cosas, y se marcha, enciende su Maruti, y se va por la Alameda hacia el oriente, hasta llegar a Providencia, y llegar a su esperado departamento. Era acogedor, y siempre le agrado, era como un espacio de aire fresco en el tóxico Santiago. Sube al séptimo piso, toma sus llaves... sus llaves...

-Puta que soy güeona, se me quedaron en el auto.
Baja los siete pisos en ascensor, vuelve a su auto, y ahí estaba él...

domingo, 12 de abril de 2009

Dos


...pelo negro oscurísimo, casi como un azul marino, ojos cafés penetrantes con una mirada pensativa y misteriosa, delgado, pero bajo en estatura, vestido totalmente de negro, y atochado por casi todas las diseñadoras por su atractivo físico, y por ser "el nuevo", y de alguna manera, ella sintió que no debía tomarlo en cuenta, que debía saludarlo después.
Cuando fue a buscar su café sentía que él, no quería quitarle los ojos de encima, se sentía observada, por una mirada que la golpeaba y sin embargo, eran unos golpes que le gustaban, y quería seguir sintiendo. De pronto todo cesó, y se dió cuenta de que él tenía la mirada fija en Loretta, la jefa.
Loretta era simpática, aunque siempre tuvo el sueño de tener su agecia de moda estilo Nueva York, pero en Santiago, y por eso siempre la presionaba a diseños que marcaran, en los desfiles que se hacían; pasaba viajando hacia USA, Inglaterra, y Milán, y era raro tenerla en la agencia, aunque era una raresa placentera; siempre le guardó cariño a Loretta, como una madre o una hermana mayor, de la que tenía que aprender todos los pasos en la vida para luego ser como ella, en fin.
Samanta, ese era su nombre, se sentía demasiado atraída hacia este chico nuevo, quería saber todo sobre él, toda su vida, y quería saber que estaba hablando con Loretta. Se acercó tímida y sigilosamente hacia él, para que no se diera cuenta, para tratar de escuchar algo, para que Loretta se alejara de él, para poder hablar con él, y conocerlo, escuchar su voz, y luego besar sus labios... si! eso era! se había enamorado de él, como un amor a primera vista, nunca creyó en eso, pero ahora lo sentía, era algo extraño... se acercó y mintiendo dijo:
-Loretta, Melisa te busca.
-Ok, voy enseguida darling- respondio con mucho cariño- después te sigo contando Raúl- y se fué.


-Hola, soy Samanta - dijo
-Samanta, que lindo nombre, dime Raúl- respondió

Samanta sentía que era la voz más hermosa de la tierra, tenía que averiguar más sobre ella, y entonces...

sábado, 11 de abril de 2009

Uno


Subió a la terraza y prendió su pucho nocturno, sabía que no tenía más esperanzas de nada.

Abajo se escuchaban las sirenas de policías y de la PDI, pero ella no entendía nada, tenía en su mente a Amy Winehouse, "Back to Black" dijo, y saltó.

Mientras caía se sentía tranquila, sabía que ahí nadie podía hacerle daño, no más del que ya le habían hecho, pensaba: "en este momento, puedo recordar todos los momentos de mi vida, y tardarme todo lo que yo quiera en analizarlos, es casi como un menú Blu-Ray, con juegos, escenas cortadas...". Eligió una en especial, esa cuando todo comenzó, tres meses antes, cuando conocer a esa persona, cambió su vida.



Era de día, típica rutina, seis y media, a levantarse, bañarse, plancharse su crespo pelo, perfumarse, tomar su notebook, encender su Maruti, y partir a la agencia. Era diseñadora desde hace 2 años, y con 25 años, tenía la vida que toda mujer joven desearía, conocía hombres atractivos, y diseñaba vestidos, "la trabajadora del mes" durante 5 meses seguidos, se sentía orgulloza, aunque un poco atochada de vez en cuando.

Cuando llegó ese día, Melisa, la secretaria, le dijo que iba a llegar el diseñador nuevo, no se sabía quién era, pero que era hombre, "Otro maricón" pensó, "Ningún hombre es lo suficientemente macho para trabajar en una agencia de modelaje", con una sonrisa se despidió de Melisa, y se fue a su oficina, eran las 8 y media, y su café rutinario no llegó como ella lo esperaba, se paró de su silla, abrio su puerta y lo vio a él...